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Ejercicio de premisas

Desde el inicio del laboratorio, nos propusimos poner en duda dos premisas sobre lo nuboso y lo subterráneo que ya concebimos como verdades: lo subterráneo está quieto y las nubes están arriba. Para empezar a detonar otras maneras de concebir lo que está arriba y lo que está abajo, hicimos una salida de campo al Umbral Cultural Horizontes de la Fundación Cerros de Bogotá. Los Cerros Orientales de Bogotá son el lugar propicio para experimentar cómo lo subterráneo y lo nuboso colisionan, se relacionan y se entretejen en las montañas: las nubes, en forma de niebla, descargan la aguas sobre la montaña, cuya vegetación de páramo absorbe y la escurre hacia abajo, en afluentes nuevos. Así mismo, los Cerros tienen una historia marcada por las canteras que se han hecho sobre ellos, donde lo subterráneo sale a la luz y queda como cicatrices en el paisaje.

 

Para detonar nuevas ideas sobre lo subterráneo y lo nuboso, planteamos cuatro premisas (dos sobre las nubes y dos sobre lo subterráneo) que ponían en duda las verdades iniciales que queríamos subvertir. Organizamos grupos entre los participantes y les asignamos uno de los pares de premisas, esperando que pudieran conectar ideas con éstas conforme avanzaba nuestra caminata por los Cerros Orientales:

we
we2
we3
we4

Esas nuevas premisas surgieron por medio de un ejercicio de palabras, donde jugamos a cambiar por sinónimos las palabras de las frases los subterráneo está quieto y las nubes están arriba. Durante la salida, los participantes realizaron el mismo ejercicio de juego e intercambio de sinónimos con las frases les otorgamos. De esas nuevas premisas, tejidas a través de lo que detonaba la experiencia en la montaña, surgieron nuevas acciones y analogías posibles, lo cual sirvió como punto de partida (o bien un problema a resolver) para el diseño de los dispositivos que los grupos de participantes crearían más adelante