1.png

Nubes

CARICIAS

CARICIAS

Jenny Contreras y Zoraya Buitrago

En un diálogo entre una bióloga y una artista, se empezó a tratar de pensar cómo se podría tener una experiencia distinta del paisaje donde el cuerpo pudiera estar involucrado. A través del ejercicio de premisas, surgió la frase “profundidad de una caricia que se exuda”, y de allí se partió para pensar en un dispositivo que pudiera, a través de la exhalación,  generar la experiencia de una caricia. El problema a resolver, sin embargo, era hacer que una exhalación o el acto de soplar, que en un contexto de pandemia puede llegar a ser peligroso, generara una caricia.

 

Diseñaron un par de ideas de prototipos donde el viento pudiera generar la acción de acariciar o bien el rastro de una caricia a través de un movimiento pendular. Sin embargo, se hizo necesario re diseñar y re bocetear a medida que se daban cuenta que lo que soplara no respondería al viento sino a una relación corporal con quien se acercara a su dispositivo.  La caricia se iba convirtiendo en una experiencia donde el tacto estuviera presente, sin siquiera involucrar el acto mismo de tocar, y donde pudiéramos reflexionar sobre nuestra incidencia sobre el aire y, así mismo, en lo nuboso.

PARTÍCULAS
QUE CAVAN

Maria Paulina Gutiérrez, Diego Araque y Manuela Guzmán

En un diálogo interdisciplinar, las frases y palabras se fueron conglomerando como cúmulos. Lo que surgió fue la premisa “la lluvia de pequeñez es un velo noctilucente que cava la montaña", con la cual reflexionaron sobre la incidencia de las pequeñas partículas (como los fotones de luz y la lluvia) en los grandes procesos terrestres.  

 

Con base a la premisa, se fue diseñando un dispositivo que actuaba de cierta manera dependiendo de la cantidad de luz que lo afectara. La cuestión técnica por resolver era permitir que un sensor calibrado según cierta cantidad de luz pudiera generar el acto de cavar. En un primer momento, se pensó en que lo que cavara hiciera alusión a las máquinas extractoras de petróleo que, en un movimiento hacia abajo y hacia arriba. Aunque este objeto se descartó, el movimiento de arriba hacia abajo se mantuvo. Lo que faltaba era una superficie sensible que pudiera recibir esa acción, y esta se fue dilucidando a medida que se exploraban materiales y nuevas posibilidades. 

4.png

SUBTERRÁNEO

fondo leonel.png

CAPAS TERRESTRES

Alejandro Arcila, Valeria Montoya y Juan Ballén

Tal como las placas tectónicas, las ideas y frases se fueron aglomerando y colocando unas sobre otras. En el proceso de discusión de este grupo surgieron varias premisas, las cuales permitían pensar en diferentes líneas de acción:

- El caminar es la estasis mineral

- Las ondas son los poros termales

- Agrietar es impulsar ojos

- La caída es un punto de vida óseo

- Los pasos de hormigas son nodos celulares.

- Las fracturas son la oxidación del ciclo.

- El vuelo de insectos es la migración celular de las planicies

- La frecuencia grave del desplome tisular.

 

Ante todas estas posibilidades, el problema a resolver era cómo explorar todas las posibilidades de lo subterráneo a través de un solo dispositivo. Aun así, varios puntos en común apuntaban a una exploración de lo terrestre como una amalgama de fibras, tejidos, capas, frecuencias y vibraciones puestas unas sobre otras. Poco a poco, alrededor del aparato de un proyector casero, se fue planteando un laboratorio lleno de muestras que podría mostrarnos las capas traslapadas de diferentes elementos que nos hablan sobre una experiencia de la tierra. 

FISURAS

Ana María Espejo

Durante nuestra caminata en los Cerros Orientales, pudimos observar cómo el agua, absorbida por el musgo de la niebla y las nubes, se filtraba a través de la montaña, y ésta también contenía diferentes fisuras en sus suelos, rocas y formaciones geológicas. Fue a través de esta experiencia que surgió la frase “las formaciones rocosas son los hilos por los que viaja el río”. Sin embargo, para Ana surgió la pregunta: ¿cómo mostrar aquellos hilos que se encuentran en lo pequeño, en las piedras o en el musgo?

 

La exploración para ampliar las grietas y fisuras en lo mínimo se volcó hacia juegos con lentes  y proyecciones. La intuición que se buscaba cumplir a través de un dispositivo era la de poder detallar aquello que crece entre las rupturas de lo subterráneo, como si fueran los canales por los que la vida encuentra su nicho en las formaciones hechas por las aguas sobre la tierra.

fondo leonel.png